Con motivo del centenario de la Federación de Esgrima de la Comunidad Valenciana, el artista Mauro Pastor (MAPA Estudio de Arte) ha creado una escultura conmemorativa que rinde homenaje a los valores fundamentales de nuestro deporte: el respeto, la disciplina y el progreso. Una obra que sintetiza el espíritu de la esgrima a través de un lenguaje escultórico contemporáneo y profundamente simbólico.
La escultura representa a tres esgrimistas colocados espalda con espalda, en la postura del saludo inicial de la esgrima, cada uno de ellos encarnando una de las tres armas: espada, florete y sable. Las figuras se alzan sobre una base cúbica en la que se encuentra el escudo de la Federación de Esgrima de la Comunidad Valenciana, reforzando el vínculo entre la obra y la historia federativa.
Realizada en hierro modelado en frío y soldado, la pieza presenta un acabado irregular y expresivo que transmite autenticidad, carácter y personalidad. Las partes no eléctricas del traje de esgrima aparecen pintadas en blanco, mientras que el metal queda al descubierto en otras zonas, simbolizando la fuerza, la resistencia y la resiliencia que han mantenido viva a la Federación durante estos cien años de trayectoria.
Con el corazón en el puño y el arma en la otra mano, esta composición de espaldas confrontadas representa el respaldo colectivo a un deporte con un profundo recorrido histórico y emocional para deportistas, clubes, entrenadores, formadores y todas las personas que conforman la comunidad de la esgrima valenciana. Una comunidad que ha crecido gracias al esfuerzo compartido y al compromiso diario.
Durante estos cien años, la Federación ha luchado, evolucionado y avanzado, y esta escultura nos recuerda que todo comienza con un saludo noble y sincero, seguido de un paso adelante. Un gesto que en la esgrima, como en la vida, simboliza afrontar cada reto con respeto, valentía y el apoyo de quienes comparten nuestra pasión.
Desde la Federación de Esgrima de la Comunidad Valenciana queremos agradecer profundamente este obsequio a Mauro Pastor, quien además es responsable del recientemente creado Club de Esgrima Alcoi, por una obra que ya forma parte de nuestra historia y que nos impulsa a seguir mirando al futuro.
Porque, como nos recuerda esta escultura, estamos en guardia, listos… y adelante. Y esto no hay quien lo pare.
